Recorriendo tus propios pasos

De Maria Susana:

Que todo lo bueno te siga, te encuentre, te abrace y se quede contigo. Que el resto pase de largo. Que todo aquello de lo que puedas aprender se haga en tu vida…

Que hagas tuya cada lección, que moldees cada piedra en tu camino. Que pintes rayas y puntos finales…

Que seas consciente de lo bueno y lo malo. Que sepas, porque lo has podido experimentar, que todo lo bueno de la vida “despeina”…

Que todo fluye, aunque a veces el tiempo nos amenace. Que siempre, de una u otra forma, podemos volver a la casilla de salida y comenzar de nuevo. Que los logros merecen ser celebrados y los “fracasos”, reconceptualizados…

No dejes que nadie castigue tu sensibilidad y ten muy presente que llorar no es sinónimo de debilidad. La comunicación sensible requiere franqueza. Atacar los sentimientos en vez de revelarlos es un error que podemos pagar muy caro. Sabiendo esto debe quedarnos claro que la sensibilidad es un don que merece ser potenciado, porque vivir “desde el corazón” es lo que nos hace especiales y auténticos…

Rechaza los absolutos, evita que las palabras siempre, nunca, todos o ninguno estén presentes en tu boca para hacer afirmaciones categóricas. Intenta comprender que la vida es un arcoíris de colores y que mirar en blanco y negro no es bueno para nadie…

No te olvides de que la resiliencia, el autocontrol y la asertividad son tres de las habilidades psicológicas más importantes que puedes desarrollar. No te rindas, toma distancia y di no cuando así no lo necesites…

No te asustes si deseas estar solo. No te sientas culpable si no te apetece hablar o relacionarte. Asume que todos nos reservamos una parcela de nuestra alma a nosotros mismos y eso no es malo, si no tremendamente necesario y esperanzador. Entiende y respeta, también, que los demás lo hagan…

Apóyate en el hombro de esas personas que cuando te abrazan logran destruir todos tus miedos. Recuerda que hay lugares que no están en los mapas. Son nuestros hogares, ubicados en los brazos de las personas que queremos y que nos quieren. Esas mismas que nos ayudaron a escribir pasajes de nuestra historia…

No entristezcas cuando recuerdes a las personas que eligieron marcharse, recordarlas es síntoma de que tienes memoria y VIDA. Aprecia tu memoria, tus cualidades y tu salud. Piensa en que dentro de unos años será lo verdaderamente trascendente…

Desconfía de quien te aleje de ti, de tus deseos y ambiciones. Teje tu vida al compás de las agujas del reloj y no pierdas de vista que la vida pasa y que es más importante vivirla que hacer otros planes…

Pero, sobre todo, ama con fuerza. Ni a medias ni poco. Hazlo intensamente. A los demás, a la vida y a ti mismo. Por favor, no te pierdas en lo intrascendente y dale forma y sentido a tu vida. Recuerda que cada minuto cuenta, que todo suma y que eres capaz de volar mucho más alto de lo que lo estás haciendo…

¡Gracias! Te amo.

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Recorriendo tus propios pasos

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Duelo en Reykjavik

Apenas habían pasado unos meses desde el regreso. En parte la motivación era el estar presente para seguir de cerca su evolución general. Sabía de antemano que a los pocos meses de ese regreso debería volver a partir y la ausencia se prolongaría al menos medio año más.

Nos despedimos con tranquilidad.

Otoño en Mánchester. El regreso a Europa se constituyó en una estadía de trabajo por más de seis meses. Esa larga estancia fue lo que permitió que conectara con el dojo y realizara el primer paso para dar inicio en el Camino del aikido.

Fueron tres meses intensos de práctica con el deslumbramiento y el fervor que nunca me abandonaría. Ahora sé lo que es que te dé el “síndrome del tatami” y te acompañe toda la vida. Más allá del cansancio, los dolores, los esfuerzos e incluso de los infortunios de accidentes y pérdidas; la práctica es una conexión personal e íntima con tu experiencia vital que te acompaña permanentemente.

Durante ese proceso de descubrimiento del placer de la práctica surgió el viaje a Islandia. Y en esos mismos días finalmente todo terminó. A la distancia de miles de kilómetros no sería diferencia ir o no ir, estar o no estar. Ya para entonces habíamos realizado la despedida en calma.

Días soleados de otoño sub-ártico, tímidas luces de auroras boreales y la posibilidad de pasar las horas en compañía de los recuerdos y su presencia junto a mi lado.

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Reykjavik

Pese a seguir la rutina establecida para esos días en Reykjavik todo tenía un aura de irrealidad; las calles semivacías, el frío, la nevisca, las curiosas costumbres islandesas como dejar a los niños a la intemperie en sus cochecitos y capazos o las velas en los dinteles y umbrales para iluminar las largas noches nórdicas. Y todo ello ahondaba mi introspección.

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Bebé islandés a la intemperie. Ph: Jennifer Yang/Toronto Star

Sobre el paseo de la bahía de Faxa o Faxaflói, una escultura enorme recuerda una nave vikinga con el aspecto fantasmagórico de algo que es capaz de atravesar espacios.

En una esquina de una calle que baja hacia el mar una librería de libros usados que es un laberinto de pilas y pilas de papel escrito en casi todos los idiomas. Libros en castellano sobre tango, fútbol, gauchos y Buenos Aires. Una realidad aparte en tierras vikingas.

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Escultura en la bahía de Reykjavik

Un momento relajado. Estar inmerso en una piscina geotermal bajo la suave nevisca mientras se afloja, algo, la ristra de nudos y contracturas del cuerpo. Una cerveza helada por el aire polar, nieve en la cabeza y el cuerpo sumergido en agua a 40C.

La tristeza duró días, semanas y luego meses hasta sumar años, al menos un par largos.

El regreso a la rutina del trabajo en Mánchester ayudó a sobrellevarlo, pero más que nada el regreso al tatami y la práctica.

Ahora, en otro otoño, en este caso austral, repaso con los dedos las mangas de lana islandesa y recuerdo momentos de ese puñado de días, del frío, del desprendimiento y la aceptación que la oportunidad de aquellos meses anteriores a la experiencia islandesa, cuando fue la última vez que nos reunimos todos, ya no volvería a repetirse. Ya nunca volveríamos a encontrarnos por aquí.

Así fueron los días de duelo en Islandia.

#30díasDeEscritura – Días 26 al 30

#30díasDeEscritura – Días 26 al 30

#‎30díasDeEscritura‬
‪#‎Día26RopaDeDía‬
Había terminado mi jornada en la Universidad, no quería regresar temprano a la habitación que alquilaba en la casa de familia en Fallowfield. Y además era el primer día de práctica del año académico.
Como salí de la oficina fui directo al centro de deportes, a unas pocas calles de distancia.
Así como estaba, de ropa de día sin keikogi, llegué hasta el salón de práctica, me descalcé y pisé el tatami por primera vez.
Mi primer día de aikido.
Lo había encontrado, me había alcanzado, me había re-encontrado.
La búsqueda había terminado.
Ph. Sarah Sensei.

‪#‎30díasDeEscritura‬
‪#‎Día27Sonidos‬
Pese a ser una ciudad no ha dejado de ser un pueblo. La impronta de la naturaleza que en todo está presente, no permite a la ciudad dar la espalda a su lado salvaje.
Por cierto que ayuda el hecho de estar rodeados de un Parque Nacional, el lago y las montañas abren el acceso a la ciudad a aves salvajes. Una vuelta por las calles del centro permite escuchar a bandurrias australes que posadas en los techos de los edificios mantienen una competencia sonora con chimangos, gaviotas errabundas y teros defensores de territorios.
Pero nada resulta tan característico como el “tec-tec” de las bandurrias, en parejas entonan duetos de un sonido tan único con sus picos.
Y entre ellos, los perros del barrio y los vehículos al pasar acompañan a la naturaleza salvaje en pleno corazón de la ciudad.
Ph. fotonat.org

#‎30díasDeEscritura‬
‪#‎Día28SaltoTemporal‬
7 de Febrero de 2516.
Lo que comenzó como una búsqueda de nuevas perspectivas en una vida gris, deprimente, previsible y rutinaria ha terminado en un naufragio.
La puerta por la que saltamos en el tiempo ya no está.
Desapareció.
Solo vemos el mismo hermoso paisaje que nos deslumbró al llegar.
Solo podemos dejar esta carta por si alquien vuelve a saltar en esta misma posición…y tiempo.
No sabemos dónde estamos.
En algún lugar del hemisferio sur a alta latitud en alta montaña. Eso deducido por las estrellas y constelaciones que podemos observar por las noches.
Es verano, pero pronto llegará el invierno y deberemos procurarnos un refugio y un medio de vida que nos sustente.
Ehruji no lo ha soportado y se ha dejado llevar en menos de dos días.
Fioern y yo no sabemos muy bien qué podemos hacer. Pero no nos queda mucho tiempo más para actuar. O desaparecer.
Y lo peor es que nada de lo que conocemos aquí existe. Nuestra realidad se ha evaporado con el salto.
Mi vista es muy mala y apenas puedo leer lo que escribo, cuando jamás he tenido dificultad visual. A todos nos han asaltado dolores, molestias y malestares que jamás habíamos vivido en nuestras existencias. Creo que fue eso lo que finalmente le arrebató la vida Ehruji, no soportó pensar que tendría que sobrevivir inmerso en dolores para los cuales jamás tuvo experiencia alguna. Nuestros cuerpos parecen haber soltado toda seguridad, perfección y bienestar. Ahora tenemos una vida salvaje. Libre, inesperada e incesante. Pero duele.
Habrá que vivir.
Recordemos que para eso vinimos en primera instancia.

#30díasDeEscritura
#Día29FuturoLibro

Título: “La Peregrinación del Tatami”
Capítulo 13: “Deambulando por Kyoto”

***Fragmento***

“…Pese a ser mi interés primario en todo este viaje, la llegada a la ciudad se pospuso lánguidamente en medio de sucesivos desvíos y recorridos laterales. Con un plan abierto y muy flexible programación, mi vagabundeo me había llevado a Nagoya, a las montañas de Nagano, los templos de Kumano y tan al norte como Hokkaido, pero nada parecía decidirme a entrar a la ciudad y buscar mi destino tal como me lo había establecido y que daba razón para hacer el viaje.
Mapas, libretas de notas, guías, apuntes y todo tipo de aplicaciones para no perderse en los laberintos urbanos de la ciudad y sin embargo no los estaba usando. Un placer profundo y lento me empujaba a deambular perdido por calles con carteles que incluían versiones en rômaji, la traducción al alfabeto latino de los nombres escritos en kanji, de las calles y sitios por los que pasaba como quien se sorprende de haber despertado al otro lado del mundo sin saber muy bien cómo llegó hasta allí.
Unas chicas, entre adolescentes y universitarias ¿qué edad pueden tener? es indescifrable, me saludan por mi nombre: ガブリエル, que suena Gaburieru. Con risas y la alegría infantil de saber el nombre extraño de un extranjero que vagabundea por las callejuelas de su barrio. La sorpresa me sacude de mis pensamientos y recuerdo que llevo bordados los kanji de mi nombre en mi equipo. Devuelvo el saludo a estas risueñas vecinas mientras desaparecen entre los laberintos urbanos.
Dos giros más, igual de estocásticos que todos los anteriores y doy de lleno con mi destino. Cara a cara. Y ni siquiera estoy seguro de haber querido llegar hasta aquí, después de tanto trasiego a lo largo de los años. Sin mapas, sin guías, sin ayuda o mejor con toda la ayuda del Universo, estoy aquí. Es evidente que no necesito ninguna confirmación más. Ya llegué.”
‪#‎30díasDeEscritura‬
‪#‎Día30Final‬
“Caminante
Será ese mi nombre.
Primeros chubascos de invierno.”
tabibito to / waga na yobaren / hatsushigure
Matsuo Bashô
Gracias por llegar hasta aquí con la lectura.

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Matsuo Bashô

 

 

#30díasDeEscritura – Días 21 al 25

30díasDeEscritura

Días 21 al 25
#‎30díasDeEscritura‬
‪#‎Día21MisRaíces‬
Un día de junio, hacia el final de la primavera, aproveché que estaba solo en Girona y volé a Brescia. Eran unos días de descanso y paseo sin plan, ni destino prefijado. Cuando salí esa tardenoche con el auto de alquiler la tormenta que bajaba desde los Alpes me decidió a comenzar el paseo por el sur. Y la ruta se decidió por continuar y bajar casi toda Italia hasta Basilicata. Y allí di con el pueblo de mis ancestros. Era una visita que me debía a mísmo.
No solo fue la sorpresa de encontarme con parientres lejanos, con el zio Antonio que estaba de visita desde Buenos Aires, fue también reconocer los rincones de las montañas en los relatos del nono Carmine.
Estaba en casa. Otra vez.
Fue ver mi nombre reflejado en los mármoles que enlistan los caídos en las dos Guerras Mundiales. Un lista demasiado larga.
Fue recorrer los bosques de coníferas entre los valles apeninos, el olor de los boletus de primavera, el aroma de los rescoldos de los últimos fuegos en las noches frescas de primavera.
Me prometí regresar, a casa. Otra vez.

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Basilicata

 

#‎30díasDeEscritura‬
‪#‎Día22MonólogoInterior‬
¿Por qué escribo? ¿Para quién?
Si nada existe en forma independiente y todo está conectado, entonces solo escribo para Uno. No existe un Otro separado e independiente.
Si me leo y me escucho en mis propios escritos, entonces escucho y leo a los demás.
La clave es estar conectado.
Mirar sin mirar, escuchar sin escuchar.
Así que no estoy solo. Escribo lo que en mí resuena de Todos. Cuyos aspectos, como el mío también, aparecen aquí y coinciden. Y leen. Y se reconocen.
Somos Uno.
Todo está conectado.
Por eso escribo.

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Interconectado

#‎30díasDeEscritura‬
‪#‎Día23MeParezco‬
Más allá de las más evidentes características físicas y de personalidad, uno de los aspectos que más compartíamos con mi papá era el humor. Podíamos ser muy sarcásticos, corrosivos, ocurrentes y hasta negros. Mi viejo era un Angel, pero tenía su Otro Lado, como todos. Y yo también.
Una de mis ocurrencias, desde muy chico era llamarlo Angelito, tal como hacían mis abuelos. Ahora lo recuerdo como papá, pero toda la vida fue Angelito, como si se tratara de un colega. Jamás se le movió un pelo por eso.
Una de mis frases para buscarle la pelea dialéctica de humor era recurrir a una frase célebre de Junior, el simpático hijo de Silvestre de los Looney Tunes: “Mi propio padre…”
A él le encantaba que yo me hiciera el “ofendido”, como afectado en mi sensibilidad por sus ocurrencias y salidas extemporáneas de humor, conmigo o con terceros.
Eramos cómplices. Casi una asociación peligrosa.
No llegué a ponerme una bolsa de papel en la cabeza, pero llevaba mis ojos al cielo para proclamar “Mi propio padre…” Y nos destornillábamos de la risa. Alguna pícara maldad habíamos hecho o dicho, pero sin hacer daño jamás.
¡Gracias, Angelito, me divertí mucho!

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Junior

#‎30díasDeEscritura‬
‪#‎Día24AlguienQueYaNoEstá‬
El artículo hablaba acerca de los duelos, acerca de cómo cada cual maneja la muerte de una persona cercana de manera distinta. Con frases como esta: “En realidad, lo que buscás, como muchos otros que perdieron a un ser querido, es una manera de reconectar con alguien que ya no está físicamente presente”.
En los años que pasaron desde la muerte de Angelito pensé que lo que más sufriría durante el duelo sería saber que ya no podríamos tener conversaciones nuevas, que no volveríamos a hablar. Sin embargo, cinco años después, sigo conversando y sintiendo su compañía en los momentos que me hubiera gustado compartir con él.
Sufrí más por otros que por su ausencia que no era tal para mí.
Sigue a mi lado con sus enseñanzas y confianzas eternas.

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Uno

#‎30díasDeEscritura‬
‪#‎Día25TodoInventado‬
Ya hemos terminado.
La tarea está cumplida. Aunque quizás no se haya logrado todo lo que se pensaba, ya está bien lo que hay pero no es todo lo que se había propuesto.
Pronto regresaremos a casa, aunque en verdad no es “un lugar”. Sencillamente volvemos sin más.
Atrás quedarán las vidas, emociones y vaivenes de este mundo.
Gracias por la experiencia y por permitirnos hacer algo, aunque pequeño, aquí por todos.
Nosotros ya no regresaremos.
Pero la Tierra permanece.

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Partiendo

 

#30díasDeEscritura – Días 11 al 15

#‎30díasDeEscritura‬
‪#‎Día11MeAcuerdo‬
Me acuerdo. El recuerdo de la mañana que se suspendió la rutina escolar y todos fuimos reunidos para charlar-o más bien escuchar a nuestro visitante. No creo que nos interesara en lo más mínimo, era más importante la interrupción de la rutina. Pero como todas las sorpresas, escuchar a nuestro visitante fue como caer en un encantamiento; sus palabras, sus historias, su presencia, los gestos mínimos que parecían cubrir el universo. Nos alcanzó a todos. O al menos a mí me produjo una honda impresión que me acompaña desde entonces.

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#‎30díasDeEscritura‬
‪#‎Día12UnObjeto‬
Una tarde de invierno, caminando por el Barri Vell de Girona tras pasar las murallas, me encontré con la tienda de artículos orientales del Carrer de les Ballesteries, donde me topé con una estatua de Buda hecha en una sola pieza de madera dura tropical. Estaba en lo alto de una repisa, lejos de la vista y semioculta por telas, vestidos, chucherías kitsch de la India e Indonesia. No estaba buscando nada como eso; solo necesitaba un pañuelo para el cuelo o una bufanda de tela suave que me protegiera la garganta dolida de los fríos invernales. Y me topé con el Buda.
Con casi cinquenta centímetros de alto y varios kilos de peso, viajó conmigo en el equipaje de mano. Y fue lo único, entre mis maletas con exceso de peso y varias docenas de libros y cacharros en ellas, que atrajo la atención del control de aduanas en el aeropuerto al aterrizar.
Desde entonces lo observo cada día cómo posa su mirada sobre mí desde su lugar en el shomen-el sitio de respeto, el punto focal.

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#‎30díasDeEscritura‬
‪#‎Día13UnaCartaAlPasado‬
Hola.
¿Quién sos?
El tiempo pasa. Y nos vamos poniendo tecnos o viejos o algo…
El amor ya no lo recuerdo como ayer. Pero hay Amor.
Me gusta estar al lado del Camino; ver al tiempo pasar en donde todo cambia, nada es igual y nada es Otro.
¿Quién sos?
¿Qué soy?
¿Queso?
Me sigue gustando el Brie en la bruschetta.
Chau y hasta la próxima.

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#30díasDeEscritura
#Día14FlashBack

Raro.
¿A qué vine?
No recuerdo haber ido al Barri Vell.
Una sirena de los Mossos d’Esquadra.
La última luz de la tarde cubre de dorado las casas.
No me animo a cruzar.
Luces, brillantes y que lo iluminan todo.
Hay un puente donde no lo había.
¿Y las murallas? Ya no están aquí.
Cruzo una de las puertas a la orilla del Onyar.
Busco el río y el aire.
Se hace difícil respirar.
Mis pasos me llevan al Call Jueu.
Hacia la Catedral.
Algunos corren escalera arriba.
El cielo se cubre de negro y noche.
Es media tarde.
Ruido de espadas y los cascos de los caballos enloquecidos.
Y los soldados también.
Los caballos están nerviosos.
Veo la oscuridad donde antes había una luz en el Portal de la Bona Mort.
Me detengo y escucho las voces de los que quedaron fuera de muralla.
Llego justo cuando se cierran las puertas.
Raro.

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#‎30díasDeEscritura‬
‪#‎Día15Martha‬
Una tarde bajando del Co. Catedral me encontré una perrita perdida. La llevé a casa, por ese entonces vivía en los kilómetros por el bosque arriba en la montaña. En la veterinaria calcularon que tendría unos dos años, estaba en buenas condiciones, algo flaca y había perdido un colmillo pero bien en lo general. Lo usual, desparasitación, una buena dieta, lavado, cepillado y ya estaba como si siempre fuera su casa. Mi vecino tenía un par de perros de su misma raza, Gos d’Atura Catalá, toda una coincidencia. Era una buena compañera de caracter afable y tranquila. Los perros del barrio le venían a comer su ración de huesos y ella ni se quejaba. Los dejaba hacer. Tenía un espíritu leve. Un día todo cambió, me tuve que ir y no podía llevarla conmigo. Por suerte mi vecino la adoptó y ella pasó a formar parte de una nueva familia. Tantos años después la sigo extrañando. Fue mi primer y único perro en familia.
Ph. no es ella pero se parece mucho…

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#30díasDeEscritura – Días 6 al 10

Días 6-10
#‎30díasDeEscritura‬
‪#‎Día6UnaPesadilla‬
No suelo tener pesadillas. Las he tenido, muy raramente han sido recurrentes. Las pesadillas no me persiguen. Pero algunas son muy potentes.
“Al regresar de la anestesia, el cirujano ortopédico me llama por mi nombre y me pide que mueva mi mano y mis dedos. Poco a poco vuelvo a la conciencia y el dolor me invade.
-Necesito que muevas los dedos de la mano-me repite, sé que necesita saber si los nervios del brazo están sanos y funcionando.
Al daño de la herida por arriba del codo se suma la intervención quirúrgica, el implante ortopédico y una profunda remoción de tejidos, músculos y huesos. Dolor profundo, óseo.
No hay más anestesia ni tampoco analgésicos. Estoy consciente, con capacidad de movimiento voluntario. Duele.
Muevo los dedos, tamborileo sobre la mesa de operaciones y siento sus manos buscando la sensibilidad de la mía.
-Me duele, me duele. Siento la mano y los dedos, puedo moverlos. Dame algo…-logro balbucear.
Tras la salida del quirófano me bajan a la habitación con analgésicos, antiinflamatorios y sedado. Es casi medianoche. Han pasado horas en el quirófano; comienza la noche bajo los efectos colaterales de la anestesia y con ella la pesadilla.
Siento la boca empastada en una mezcla de mucosidad, sangre y los medicamentos. El entubamiento me ha lastimado. Es lo menos importante. El dolor es permanente. Me saca y me trae a la conciencia.
-Me duele, me duele- es mi letanía entre sueños durante las largas horas de la noche y madrugada.
En los momentos que caigo casi desmayado por el dolor, el cansancio y el efectos de los fármacos, se instala la pesadilla.
Un rápido y vertiginoso viaje a través de un túnel oscuro e inquietante, rostros extraños, imágenes que no logro identificar. Sé que no se pueden evitar, solo resta no prestarles tu atención y no alimentarlas con la energía de tu consciencia. Solo resta mantenerse en el centro del oscuro túnel, avanzar y no detenerse; no mirar a los lados no prestar atención a nada. Por momentos el dolor desaparece ante la inmensa presencia de la angustia que generan las imágenes.
Hacia el final de la pesadilla también el túnel veloz se va desacelerando y pierde negrura. Comienza la claridad y esa imagen me recuerda otra muy parecida de cuando era pequeño, entre dos y cinco años. Veo la claridad que aumenta, las imágenes desaparecen, tengo la percepción subjetiva de la calma que aumenta y, al mismo tiempo, me veo a mí mismo ahí de pie frente a la luz y la claridad. Pero con esos pocos años.
Me duermo.
Ya terminó la pesadilla luego de horas.
Sigue doliendo.”

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Saliendo

#‎30díasDeEscritura‬
‪#‎Día7UnaHistoriaSeisPalabras‬
Origami Hakama
Primera Vez al Vestir

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#‎30díasDeEscritura‬
‪#‎Día8UnaFotoUnContexto‬
Un instante, el justo y necesario para responder a la orden “rei” que indica el inicio del movimiento del kata. Coordinación, sincronicidad al deslizar la mano sobre la tsuka-la empuñadura- y comenzar el acompañamiento con el movimiento del resto del cuerpo. Ni antes ni después. Despegar los empeines del suelo desde la postura de seiza, apoyar los dedos en el tatami y empujar la coronilla hacia arriba. En realidad como si el Cielo te tirara de un cordón invisible. Fluyendo como agua en un canal, avanzando al despliegue del kata, la secuencia completa que inicia con el desenvainado y culmina con el envainado de la katana; regresando a la posición inicial de partida. Nukitsuke, Kiritsuke, Chiburi, Noto; las cuatro fases del kata en un solo instante de eternidad.
Un aprendizaje en humildad y un corte del ego.
Iaido: “el Camino de la armonía del Ser o el Camino de la unión del espíritu”.

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Iaido

#‎30díasDeEscritura‬
‪#‎Día9PrimeraVezEnamoramiento‬
La primera vez que la vi me enamoré. La reconocí en el brillo de sus ojos. Era como si hubiéramos retomado una conversación de la tarde pasada. Eramos del mismo año, aunque bromeábamos que ella era mayor; lo cual era cierto por un par de meses. Una potente conexión nos mantenía unidos y en ella nos reconocíamos. Teníamos la razonabilidad de quienes se conocen y saben que pueden confiar. Era un reencuentro. Un “hasta la vista” y aquí nos sorprendimos nuevamente.
Era la primera vez que nos encontrábamos en esta vuelta de la vida. Con nuestras sombras y nuestras cicatrices. Con dolores y memorias; con sonrisas potentes y olvidos sanos.
Fue una felicidad volver a verla.
Gracias, Hania. Por el cariño y la ternura. Por el amor.
Teníamos dieciséis.

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Primera Vez

#‎30díasDeEscritura
#‎Día10UnaOtraPublicidad‬

“Cuidado con el Temor

Gracias por dejar de consumir,
Gracias por dejar de despilfarrar,
Gracias por dejar la avaricia,
Gracias por amar más,
Gracias por cuidar de todo lo demás.
Cuidado con quedar atrapado en el temor a la vida.
Gracias.”

Ph:www.escritosenlacalle.com

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El temor

#30díasDeEscritura – Días 1 al 5

Inicio: 11/ene/2016

#‎30díasDeEscritura‬
‪#‎Día1AcercaDePorQuéEscribo‬
Escribo porque mi experiencia personal, las cosas que he vivido, mis errores, los aciertos, las preguntas, las pocas respuestas y las dudas; todo es parte de mis pasos en los senderos del camino y puede ser de utilidad para alguien más. Solo basta que haya alguien más a quien le pueda ser útil. Por qué. Todos esos momentos se perderán… en el tiempo… como lágrimas… en la lluvia. Nada más que eso.
Disparador:http://escribir.me/30-dias-de-escribirme/
de Aniko Villalba ‪#‎30díasdeescribirme‬

journal

#‎30díasDeEscritura‬
‪#‎Día2FragmentoAutobiográfico‬
Con pocos años ya sabía leer bien y escribir algo menos. El jardin de infantes era un total aburrimiento. Solicité llevar mis propios libros y que se me dispensara de las actividades rutinarias que no me interesaban en lo más mínimo. Y que me dejaran solo a mi aire, para así disfrutar de la soledad y de la lectura. El hecho que mi madre fuera docente y en el mismo sistema educativo hizo lo suyo a mi favor. Y me fue dispensada esa libertad.
En esa época soñé-recordé-imaginé-leí-inventé-viví o algo más mi experiencia en Japón.
Fue algo muy personal, vívido y real. Había estado allí y lo había vivido. Podía relatar detalles de costumbres y experiencias con detalles minuciosos e imperceptibles a un observador inexperto. No solo estaba relatando una imagen que tenía (tengo hoy como ese día) fresca y brillantemente grabada en la retina. Se trataba de una huella emocional además de perceptiva. Me emocionaba al relatar los detalles. La ceremonia del té, las casas, tatami, la cortesía, las costumbres y los alimentos. Todo un estilo de vida.
Mis docentes del jardín de infantes me escucharon con interés y se sorprendieron que su colega, por mi madre, no les hubiera compartido la experiencia de un viaje a Japón con su vástago de pocos años. Con una mezcla de envidia e incredulidad comenzaron a dudar de mi relato y se decidieron por preguntar directamente a una fuente confiable. A mi madre.
Por supuesto ella nunca había ido a Japón, y menos con conmigo a mis pocos años.
Ya cuando se repuso, de la impresión que le causó la historia, me preguntó los detalles de lo que yo había relatado en el jardín a mis profesoras. Fue una versión literal, palabra por palabra, evento tras evento como lo había relatado la primera vez.
Silencio y estupor.
Para mí no tenía nada de extraño, para mí se trataba (se trata) de una simple huella emocional que deja la memoria. Una experiencia. Por eso nunca dudé, jamás puse en duda la veracidad de mi propia experiencia.
Y todo quedó en que se debía a mis lecturas, al acceso irresctricto y sin filtro a la biblioteca que contenía más que literatura infantil. Un niño con mucha imaginación.
Puede ser. ¿Por qué no?
Por eso amo Japón, Kyoto, el zen, las grullas, las artes marciales, la estética, la gastronomía, pisar tatami y tantas cosas más.
Por eso: “Don’t worry and Travel to Japan” es mi proyecto desde la niñez.
Ph: Aikido Kyoto dojo, Yoko Okamoto sensei.
Ph: Samurai Reyes blog (http://samuraireyes.blogspot.com.ar/…/undecima-parada-de-re…)

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‪#‎30díasDeEscritura‬
‪#‎Día3CosasInadvertidas‬
* Lápices HB rescatados de la calle
* Plumas de chimangos
* Palo santo
* Una caja Parker
* Post It de la Universitat de Girona
* Estilográfica vintage rescatada de un contenedor de basura en Girona
* Viento sobre el Lago – Kung Fu – Hexagrama 61 del I Ching
* Foto callejera de Japón
* Tubo de cristal con arena del Mediterráneo
* Madera petrificada
Todo sobre mi mesa de trabajo

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#‎30díasDeEscritura‬
‪#‎Día4Obsesiones‬
No sé si si será una obsesión, espero que no. No sería muy sano, en verdad. Pero sí es una pasión, una conexión profunda y motivadora de vida. Mi Sendero en el Camino. La práctica, desde el primer día que pisé el tatami, ha sido un antes y un después; una bisagra pivote en la forma de ver al mundo y a mí mismo.
Comenzó con el aikido para luego llegar al iaido; y todo fue una reconfirmación de mis pasos.
No. No es una obsesión. Pero sé que visto desde fuera, mis pasos en el Sendero del Camino, pueden parecer algo obsesivos.
Solo se entendería si siguieran mis huellas.

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#‎30díasDeEscritura‬
‪#‎Día5UnSueñoRecordado‬
“Invierno. Noches largas, días cortos, cielos nubosos y nevizca intermitente. Silencio. Arboles desnudos, nieve profunda y dura por el frío acerado que hace dificultosa la marcha montaña arriba por el sendero que desemboca en el paso al valle vecino. Conozco el lugar, no es la primera vez que lo visito. Una manada de lobos se acerca y me acompaña el último trecho hasta poco antes de coronar el paso de montaña. En mi mente escucho sus voces en una presencia personalizada e individual. Ellos me acompañan a mí, ellos me cuidan avisándome lo que saben. Ellos me ayudan porque yo estoy allí para ayudar a otros. A la vista del paso, los lobos se detienen y se despiden de mí. Recortados contra el cielo plomizo de la tarde se reconocen las siluetas de los perros pastores que me esperan del otro lado. Sé que a poco de alcanzar el paso hay un refugio de piedra de los pastores del valle. Y los perros me esperan allí. Subo en solitario los últimos metros. Comienza a nevar. Nieve seca y de copos diminutos. Escucho los saludos que se cruzan los lobos y los perros. Colaboran y me ayudan acompañándome. La Sembradora (no sé quien es ella, solo la conozco por esa denominación, ni sé lo que hace, ni por qué yo la acompaño ayudándola en estas montañas invernales) ya está en el refugio bajo el cuidado de los perros pastores. Los lobos la acompañaron a ella por este mismo trayecto. Veo sus huellas de esta misma tarde, más temprano. Llego, los pastores se alegran de verme y mi mente se lleva del alborozo de sus voces al ver que estoy a salvo y en su compañía. Y se alegran por ella que también está allí.”
Este es uno mis sueños tal como lo recuerdo. Un sueño recurrente, en capítulos y variaciones. Me gusta el invierno, disfruto del frío y de la nieve, amo las montañas. No intento interpretarlo, tan solo lo disfruto.

Se termina un año, empiezan las esperanzas del que arranca (cont.)

Y así comenzado este año 2016 quedan esperanzas y sueños por desplegar.

Siempre hay algún otro sitio al que se sueña llegar y estar.

Camino de Invierno

Camino de Invierno

Camino de Invierno. Camino de Santiago, España

El Camino de Santiago es una ruta de peregrinación desde la Edad Media. La ruta más conocida y turística es el denominado Camino Francés. Pero existen otras rutas, el Camino del Norte, el Catalán, el de la Vía de la Plata y el de Invierno. Y éste último es uno de los menos conocidos. Ideal para realizarlo, justamente en invierno.

Transiberiano

Transiberiano

Transiberiano. De Europa a Extremo Oriente Asiático, Rusia

Me fascinan los trenes. Y este es uno de los grandes viajes en tren. Cruzar la taiga, Siberia y en invierno. Navegando en una estepa de nieve y frío.

Al final del trayecto se puede optar por dos alternativas: Beijing vía Mongolia o alcanzar Vladivostok y de allí cruzar en ferry a Japón.

Soñando con Viajes

Soñando con Viajes

Viajar es una necesidad de aprendizaje y de renovación de vida. Un modo de amar y de conectar con el poder de la propia experiencia en el mundo.

Pero, mientras tanto sigo por aquí.

Ahora estoy aquí

Ahora estoy aquí

Hasta que vuelva a armar la mochila…

Se termina un año, empiezan las esperanzas del que arranca

Todos los años pasa lo mismo: es una fecha más, pensamos que solo es el 31 de un mes de un calendario inventado, tan arbitrario como cualquier otro. Sé que no lo es, por algo me preocupé en estos últimos meses porque esta sea la primera vez que estoy pensando estas cuestiones y no me sorprenda trabajando, convaleciente o algo parecido; pero sí pensando en que es lo que voy hacer. Se va terminando la agenda y nos volvemos locos por hacer en unos pocos días cosas que durante el resto del año quizás ni pensamos. Hablar con este, juntarse con aquel, todo puede suceder sin mayores consecuencias cualquier otro día, pero no, queremos que sea sí o sí antes que se termine el año. Somos bichos raros.
El 31 a la noche, faltando unos segundos para las 12, deberíamos salir con el pasaporte y dar una vuelta a la manzana con la mochila al hombro; por cábala, por ritual exorcista. Hay gente que cumple con estas tradiciones, supuestamente. Ya recorrí un buen número de países, así que no me genera mayores sentimientos de ansiedad el marcar tildes en una lista de cosas-compromisos por hacer; hoy el interés pasa por asegurarse un mapa para marcar destinos más que un almanaque colgando en la pared.
Entonces, a falta de las doce uvas (en España) o el plato de lentejas (en el norte de Italia) voy a pensar en voz alta y sobre la posibilidad de planificar soñando, deseos con nombre de destinos, porque el deseo es al fin y al cabo, uno sólo pero doble: viajar y aprender.

Himalaya

Himalaya

Circuito del Annapurna, Nepal
El trekking del Annapurna, un largo camino de unos 150 km por el Himalaya, en Nepal. Debo haber dedicado cerca de un par de años de investigación allá a los principios de los 90’s. Me había estudiado las opciones, los pueblos, los caminos y sus variantes, las altitudes de cada paso…quería hacer el recorrido más largo posible, planeaba que fuera una parte de un Gran Trekking en las montañas del Himalaya. Nepal, India, China, Sikkim, Ladakh y Bhutan. Eterno, que no terminara jamás. Bueno, como muchas veces sucede con los planes, nunca comenzó. Ni siquiera llegué a pisar Nepal. Ni Asia. El Camino decide por uno; nunca cuestiono sus razones sabias y misteriosas.

Méxicio, DF

Méxicio, DF

México
Comida, tierra, historia y el cálido sentimiento de la amistad perenne. México es un país onírico… o una tierra-sueño, una ensoñación. Así como Chile es una tierra poética, México es un sueño que me acompaña desde la infancia. Familia, amigos, sueños, historias, relatos viajeros y experiencias de vida; ya me cuesta separar entre lo soñado, lo relatado, lo leído y lo vivido; casi es un encantamiento más bien. Todos los viajeros conocidos que fueron con este rumbo en su compás, allí quedaron, ensoñados. Experiencia profunda y movilizadora, nadie vuelve, todos se instalan y sonríen felices. Algo tiene y hay que averiguarlo.

Japón

Japón

Japón
Una conexión fortísima. Sensibilidad y extrañamiento. Artes marciales, akido, iaido y el zen. Realizar las prácticas en la tierra que las vio nacer; peregrinaciones y recorridos por sendas profundas y milenarias; conectar con la experiencia de la niñez para comprobar si el sueño fue sueño o realidad soñada. Quizás una de las realidades que más conocemos virtualmente. Todo sobre Japón, su historia, su cultura magnífica y concentrada en los pocos kilómetros que abarcan sus islas tan diversas. Un destino tabú por el costo, pero como siempre, sabemos que hay otras maneras.

Invierno en la Patagonia

Invierno en la Patagonia

Patagonia, Argentina
Patagonia Austral y Tierra del Fuego, Canales y Glaciares. Un poco más del recorrido por casa que se ha postergado años, un poco más lejano quizás en los planos mentales que en los materiales, ¿quién lo sabe? Lo que más atrae a está al sur del sur. ¿Cuenta haber vivido en Bariloche la mitad de tu vida para que sea algo tan cercano y tan lejano a la vez? Todo cuenta, ¡pero quiero más! Y qué interesante sería poder hacerlo a otro pulso, a otro tempo, caminando sin fechas límite ni planes, en otoño fuera de temporada turística por ejemplo. No sólo sueño con viajes, sino también con formas de viajar.

Isla de Pascua

Isla de Pascua

Isla de Pascua, Chile
¡Pero sí, Chile está más cerca que Buenos Aires! Sí, pasa que fueron viajes y muchos por unas pocas regiones cercanas a Bariloche; unos pocos días hace años y solamente por el Norte Grande bajando hacia el sur, que fue una inolvidable manera de terminar el viaje de la Vuelta a la América del Sur. El deseo de la Isla de Pascua es metáfora y símbolo de cualquiera de las islas a lo ancho del Pacífico, pero también es Chile. Tengo amigos en Santiago a los que prometí visitar, amigos-familia en los Lagos y en los Ríos; hay rincones de la Patagonia que sueño conocer y un gran proyecto pendiente: cruzar la cordillera zigzagueando por los pasos de montaña; yendo y viniendo entre Chile y Argentina.

Nórdica

Nórdica

Nórdica
Tengo una fascinación con las tierras escandinavas y nórdicas. He visitado Islandia y Finlandia, pero me interesa conocer más; llegar a Noruega, Suecia y Dinamarca; pasear por las islas del norte y recorrer Laponia. Quizás sea la identificación con el frío, la nieve y la idea de hogar patagónico que la sola mención de un invierno nórdico me estremece de felicidad. Pisé Islandia a fines de un noviembre y supe, inmediatamente, que podía considerar la isla mi hogar. Si en ese instante me hubieran indicado que me quedara a vivir lo hubiera hecho. Estaba en casa. Por eso he de regresar. Y no me importa que sea invierno. El calor del verano no es un requisito para viajar hasta aquellas tierras.
Escribo sobre sueños y deseos, que seguramente se harán realidad, quizás no en los próximos meses muy probablemente no, pero están en mi camino. Utilizo sueños e imágenes que no me pertenecen, que son de la familia cosmopolita y viajera, de mis amigos de la vida, con quienes día a día aprendo cómo sentir otras experiencias, cómo conectar para que cada cosa suceda o no y así está siempre bien, para conocer y admirar las distintas formas de vivir y de viajar. Con los amigos que son familia y con cualquiera que ande leyendo estas líneas, brindo por la vida, las experiencias, los aprendizajes y por los kilómetros por venir; que son las únicas cosas de a miles que verdaderamente hacen rica a la vida.

Recuerdos intermitentes (1)

Empecé con la idea de escribir un diario, minientradas diarias sobre pequeñas cosas. Y lo que ha resultado es una marea de recuerdos, de forma variable y a veces inconexos.

Una de las primeras memorias emergió como una lista de sitios por los  que anduve.

Así nacen estos Recuerdos Intermitentes.

Mapa de banderas del mundo

Mapa de banderas del mundo

Pre-1986. Brasil, Argentina.
1986. Brasil, Bolivia, Paraguay, Argentina.
1987. Vuelta a la América del Sur I (Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, Perú, Chile).
1988-1990. Trekking de los Andes (Argentina, Chile).
1991-1999. Chile, Argentina.
1999. Venezuela, Colombia, Uruguay.
2000. Brasil, España, Portugal.
2001. España, Portugal.
2002. Finlandia, Francia, Suiza, Italia, Andorra.
2003. Francia, Alemania, Francia, Suiza, Italia, España.
2004. Andorra, España, Francia, Portugal.
2005. República Checa, Alemania, Polonia, España, Francia, Suiza, Inglaterra.
2006. Portugal, España, Francia, Alemania, Suiza, Austria.
2007. Italia, Eslovenia, Francia, España.
2008-2009. España, Francia.
2010. Inglaterra, Escocia, Suiza, España, Argentina, Islandia.
2011. Suiza, España, Argentina, Brasil, Inglaterra, Irlanda.
2012. Alemania, Inglaterra, España, Suiza, Argentina.
2013-2015. Argentina.