Un gato sabio

Por favor, explícame acerca de sus secretos más profundos, preguntó Shoken.

-No puedo, pues tan sólo soy un animal. Las ratas son mi alimento. ¿Qué podría yo saber de los asuntos de la gente? Sin embargo, hay ciertas cosas que he escuchado en privado. La esgrima no es algo en lo que perseveres sólo para alcanzar la victoria sobre otros. Es también un arte a través del que te enfrentas a dificultades y aclaras cuestiones de vida y muerte. Es ésa una actitud que los samurai deben esforzarse en mantener, para así dominar ese arte. Por eso, en primer lugar, deberías concentrarte en el principio de vida y muerte, con una voluntad inflexible, sin dudas ni vacilaciones, sin utilizar la inteligencia ni hacer conjeturas; si puedes mantener tu mente serena, digna y libre en su estado normal podrás responder a cualquier obstáculo incluso ensituaciones cambiantes.

Pero cuando tu mente se aferra a cualquier objeto, por pequeño que sea, entonces tiene forma, y en ese momento está tu enemigo y estás tú, oponiéndose. En ese caso no podrás adaptarte a la situación cambiante en forma espontánea y diestra. Tu mente estará repleta de pensamientos de muerte y perderás la seguridad. ¿Cómo puedes enfrentarte a un combate decisivo con confianza? Si ganas, será una victoria ciega, y no una basada en los principios del arte.

Carecer de propósitos no es lo mismo que no tener sentido. Originalmente, tu mente carece de forma, es informe, por lo que no debes llenarla de pensamientos. Cuando pienses en qué hacer, aunque sea sólo un poco, tu ki se moverá. Cuando el ki se incline en un sentido, su fluir no será uniforme y libre. Se concentrará en algunas zonas y faltará en otras. Utilizarás demasiada fuerza donde esté concentrado y deberá ser controlado, y no podrás emplear adecuadamente los lugares donde falte. Nada responderá como debería.

Lo que denominamos “carente de propósito” no implica “hacer algo”, inclinarse en un sentido u otro. Sin enemigo; sin sí-mismo, sólo seguir  y responder a las cosas como llegan, sin dejar huella.

Dice el I-Ching: “Impensamiento, inacción; sosegado naturalmente, inmóvil. Cuando lo sientes, actúa fluyendo a través de los objetos y sucesos del mundo.” El espadachín que comprende esta teoría se acerca al Camino.

Las misteriosas habilidades de un gato viejo.

Neko no Myoujutsu

Issai Chozan

samurai neko

Samurai neko

La contradicción y la incoherencia en el Aikido

Contradicción e Incoherencia

Nihon aikidō shakai Mugen

Aikido_José_Santos_Nalda_AlbiacPor: José
Santos Nalda C.N. 4º Dan de Aikido.

Revista El
Budoka No 5

Tal como conocemos y practicamos el Aikido, en mi modesta opinión se aprecian dos contradicciones notorias:

1.-Incoherencia en el mensaje de “Armonía” personal e interpersonal.

2.-Incoherencia en el mensaje de “paz, de protección y de amor” y el modo de aplicar las técnicas, en forma destructiva.

INCOHERENCIA SOBRE LA ARMONÍA EN LAS RELACIONES

¿Cuántos aikidokas profesores y alumnos poseen y viven la armonía coherente, entre el mensaje de Ueshiba del que tanto les gusta hablar, y lo que realmente hacen y dicen en el Dojo o fuera de él?

¿Cuántos aikidokas entienden de verdad el significado de “armonía”?

Una mirada objetiva sobre las actividades y comportamientos de los aikidokas a nivel local, nacional, europeo etc., nos muestra la ausencia de entendimiento y armonía, manifestada en alguna de estas formas:

-Motivaciones y objetivos puramente egoístas más o…

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Un puente sobre aguas turbulentas

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Aguas turbulentas

Un reconocido Sensei regresaba de visitar varios dojo y de una larga peregrinación. Al cruzar el puente sobre un río de aguas turbulentas tres jóvenes practicantes lo reconocieron de inmediato y se acercaron a él. Uno de ellos se lanzó sin preliminares a preguntar al Sensei:

-¿Qué tan profundo es el río del Budô?

Como única respuesta el Sensei lo tomó de las solapas de su chaqueta y se aprestó a lanzarlo por encima de la barandilla  al río turbulento que corría bajo sus pies.

Sus compañeros reaccionaron rápidamente y, tras excusarse con el maestro, solicitaron que éste desistiera de entregarle una lección instantánea a su atrevido compañero. Y todo quedó en apenas un gesto al borde del vacío. Sin más saludaron con cortesía al Sensei, volvieron a pedirle disculpas por las molestias, se despidieron de él y cada uno continuó su camino.

Años más tarde, el joven y atropellado practicante llegó hasta el dojo del Sensei y solicitó el permiso para ingresar y así poder practicar bajo su dirección. El Sensei lo reconoció de inmediato com el protagonista del incidente en el puente sobre el río de aguas turbulentas. Y lo aceptó en ese instante.

Y así, muchos años más tarde, éste mismo se convertiría en un reconocido Sensei a su vez.

De la anécdota se desprende que conviene estar preparado para recibir la respuesta antes de realizar la pregunta. El método directo de transmisión puede implicar una experiencia directa y ruda con la realidad. El joven practicante se inspiró en la imagen del río para realizar su pregunta como una metáfora acerca de la complejidad y transcendencia del Camino. El Sensei, al lanzarlo al río, lo enviaba a sondear por sí mismo la realidad. Una experiencia directa. El Dô no es broma, ni mero juego de ideas; es algo muy serio en que se juega la vida y así existe la posibilidad de la iluminación, el satori.

(Historia adaptada a partir de una anécdota atribuida al Maestro Zen Rinzai 臨|済|宗, Japón. Ensayo sobre Budismo Zen, vol.1 D.T. Suzuki).

Un Guerrero nunca desespera

No importa cuán extremas sean las circunstancias en el exterior, el Guerrero encuentra refugio en sí mismo y permanece calmo. El cuerpo en guardia, los ojos penetrantes, el espíritu dispuesto. En la quietud puede entonces tomar distancia de las situaciones y examinarlas con cuidado. Donde muchos se detienen ante un portal inamovible, el Guerrero sabe ver la brecha por donde se cuela un rayo de sol. Lo que para unos es una catástrofe interminable, para el Guerrero es un contratiempo de dimensiones definidas. Lo que para algunos es una pérdida, para el Guerrero es un alivio.

Por ello el Guerrero permanece siempre entero. Luego de ver la apertura en la guardia de su oponente, entra como un destello de luz y vence sin combatir.

Y aun en la alegría y en la confianza permanece centrado.

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Un Guerrero nunca desespera

Lucas Estrella Schultz – Estampa de Guerrero

Blanco y Negro

En una charla con María, amiga catalana y artista, comenzamos a conectar los significados de los colores con las sensaciones que transmiten; de los cuadros pasando por las sedas pintadas hasta la indumentaria. Lo que nos llevó a compartir nuestras sensaciones de la experiencia con el movimiento del cuerpo. María con su práctica de Tai Chi Chuan y Chi Kung, yo con Iaido y Aikido.

Los accidentes históricos en el desarrollo del Aikido llevaron a abandonar el hakama, esa pieza de pantalones amplios, para los practicantes mudansha (無段者) quienes no alcanzaron el grado de dan (cinturón negro). Diferente resulta en Iaido donde sí se utiliza hakama desde el inicio, se tenga o no el grado de dan. Aunque quedan algunas escuelas de Aikido que sí utilizan hakama para los principiantes, son una minoría.

Y aquí comenzó a revelarse el significado de los colores.

Para ambos la vestimenta es blanco en el torso, el abdomen y los brazos; negro de la cintura para abajo cubriendo la cadera y las piernas. Para María su práctica, en especial Chi Kung, siempre es con chaqueta blanca y pantalones negros. Y coincidíamos en que era muy diferente la experiencia de practicar vestido en esta combinación de colores o totalmente de blanco, como ocurren con la práctica mudansha en Aikido.

El blanco, me explicaba, irradia, es transparente y se muestra tal como es. No oculta nada y se expande.

El negro condensa y concentra lo que recibe, aquello con lo que se pone en contacto. Es poder. No muestra y en vez oculta.

El blanco es calmo, pacífico y neutral. El color del luto en Oriente.

El negro es cortante, representa la autoridad y el poder y es el luto en Occidente.

La cadera y las piernas con los pies bien plantados sobre el suelo o el tatami, conecta con  el suelo y a la Tierra.

Uno concentra la conexión de  las raíces, a la Tierra; el otro irradia, expande proyectando la conexión densa y concentrada de la Tierra, el Ki (Chi) del Universo.

Blanco y Negro.

Y la sola experiencia de practicar con indumentaria de uno u otro color modifica las sensaciones de esa misma práctica.

Blanco y Negro.

A veces, María practica vestida en un todo de blanco, otras de negro. Y son tres prácticas bien diferentes. Sensaciones y conexiones distintas.

Un accidente histórico llevó a que los principiantes en Aikido ya no vistan hakama negro. Y la práctica cambió para siempre.

Por algo será.

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Blanco y Negro

Un Guerrero nunca desespera

No importa cuán extremas sean las circunstancias en lo exterior, el Guerrero encuentra refugio en sí mismo y permanece calmo.  El cuerpo en guardia, los ojos penetrantes, el espíritu dispuesto. En la quietud puede entonces tomar distancia de las situaciones y examinarlas con cuidado. Donde muchos se detienen ante un portal inamovible, el Guerrero sabe ver la brecha por donde se cuela un rayo de sol. Lo que para algunos es una catástrofe interminable, para el Guerrero es un contratiempo de dimensiones definidas. Lo que para algunos es una pérdida, para el Guerrero es un alivio.

Por ello el Guerrero permanece siempre entero. Luego de ver la apertura en la guardia de su oponente, entra como un destello de luz y vence sin combatir.

Y aun en la alegría y en la confianza permanece centrado.

Lucas Estrella Shultz – Estampa de Guerrero, Grijalbo.

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Una brecha de luz

Autoentrenamiento para la perfección

Las prácticas y técnicas se consideran como autoentrenamiento para la pefección, el medio a través del cual un hombre puede conseguir aquella “maestría” gracias a la cual no existe la más mínima discordia entre el hombre y sus actos. Es un entrenamiento para conseguir eficiencia y confianza en uno mismo. Sus recompensas se cosechan aquí y ahora, porque permite a un hombre enfrentarse a cualquier  situación empleando el esfuerzo justo, sin pasarse ni quedarse corto, y le da un control de su mente, que de otro modo vacilaría, para que ningún peligro externo ni ninguna pasión interna lo desvíen de su meta.

El crisantemo y la espada – Ruth Benedict

el filo del guerrero

La espada