La importancia de los maestros

El papel del maestro es muy importante.

Se establece una relación causa-efecto en sus acciones. Tanto en el mundo externo, físico y material, como dentro de la mente.

De aquí que tanto el altruismo como la sabiduría son cualidades de una mente fuerte y compasiva.

Ambas cualidades generan causalidad.

Todo tiene una causa.

Ningún cambio o transformación drástica de la mente o del físico se da sin causas y condiciones. Del mismo modo que el altruismo respecto a los demás individuos tiene sus propias causas y condiciones, existen causas y condiciones para adquirir sabiduría.

Así, el altruismo intrínsico, la tendencia natural a respetar a los demás como principio de acción y sabiduría, tiene sus propias causas y condiciones. Tanto internas como externas.

El factor externo es la presencia del maestro.

El factor interno es el conocimiento que cada individuo ha adquirido en la vida.

Un proceso de aprendizaje a lo largo del tiempo.

Al principio solo hay conocimiento. Con el tiempo y el esfuerzo ese conocimiento se va profundizando y, con algo más de esfuerzo y tiempo, el individuo adquiere una experiencia real, un conocimiento de su sabiduría. Esta sabiduría se obtiene viendo, escuchando, contemplando, reflexionando y meditando todas las experiencias vividas.

Estas son las verdaderas causas.

Y se basan en dos condiciones: la externa, el maestro y la interna, el propio estudiante, su vida, su experiencia, su mente y cuerpo. Dadas ambas condiciones la persona necesita cultivar la causa del desarrollo de esa sabiduría. Una relación causa-efecto. El maestro imparte conocimiento, pero no puede sustituir al estudiante. El maestro no es más que el coordinador. El trabajo y el esfuerzo lo debe poner el estudiante. El maestro lleva adelante sus directrices que se basan en sus propias experiencias. La principal responsabilidad de un maestro es enseñar, mostrar un Camino, con una enseñanza correcta. Corregir errores para mantenerse en el Camino. Un maestro ha de poseer conocimiento y experiencia. De otro modo sería incapaz de corregir errores. Un maestro ha de comprender en profundidad el interés y la capacidad de sus estudiantes. El maestro debe ser mentalmente disciplinado. Esta es una de las cualidades más importantes. A menos que el maestro haya disciplinado su propia mente no podrá ser capaz de entrenar la mente de sus estudiantes. Las pequeñas comprensiones y llos ogros obtenidos en unos años de práctica no bastan ni alcanzan. Sin una mente disciplinada, la práctica solo es una pequeña comprensión.

De las cualidades de un maestro, la primera es una mente disciplinada en una práctica y presencia impecables.

A esto debe sumarse: la presencia de la disciplina ética o moralidad, la práctica enfocada en algún aspecto sobresaliente, y la sabiduría de comprender todo lo que ignora y no sabe.

Pero esto no es todo.

La importancia de los maestros se basa en otras cualidades.

Es claro que el maestro debe estar por delante a sus estudiantes en liderazgo, conocimiento, poseer más pericia, pues es ella/él quien los está guiando y compartiendo su saber.

Un maestro debe tener un conocimiento profundo del significado sutil del Camino.

Así y todo, un maestro será incompleto sin un profundo sentimiento de compasión hacia sus estudiantes. Ha de saber explicar el tema que está impartiendo y mostrar una energía y paciencia infinitas a la hora de transmitirlo a sus estudiantes. Pero para que un maestro desarrolle sus tareas debe contar con estudiantes.

Shitei = Maestro-Discípulo

Todo estudiante ha de ser objetivo e imparcial. Ha de ser inteligente para diferenciar al interior de las enseñanzas. Debe ser capaz de darse cuenta cuando un maestro se sale del Camino, en ese caso el estudiante debe ser capaz de plantarse y no seguir ciegamente a ese maestro. Todo estudiante debe convertirse en un discípulo, un aspirante, alguien que se esfuerce incansablemente por reinventarse a sí mismo. Antes de que un estudiante decida aceptar a alguien como maestro, debe hacer sus indagaciones y obtener información sobre esa persona. Esto es crucial e importante, porque un estudiante necesita respetar y admirar a su maestro, del mismo modo que el maestro debe sentir compasión por su estudiante y mostrar responsabilidad para con él.

Un maestro y un estudiante comparten un vínculo muy especial.

Una vez que el estudiante está seguro de que su maestro posee todas las cualidades de un buen maestro, puede proceder a establecer una relación sana y constructiva estudiante-maestro. Mientras el maestro ha de poseer un fuerte sentido de responsabilidad por el bienestar del estudiante, a su vez el estudiante ha de sentir proximidad, respeto por su maestro.

Por esto mismo un maestro ha de impartir enseñanzas diferentes a estudiantes diferentes según su disposición física y mental. Por esto, como estudiantes, no pueden aceptar las enseñanzas al pie de la letra. Solo abriría un universo de contradicciones. Cada individuo debe juzgar por sí mismo, comprender desde todos los ángulos posibles y aceptar las enseñanzas en niveles. Niveles de enseñanza interpretativas, prácticas y de ejecución condicionada cada circunstancia. Lo cual es una forma de enseñanza deliberada. Adaptándola a las condiciones de cada quien y generando diferentes causas en cada estudiante.

Se debe trazar una línea clara entre la enseñanza del maestro y la enseñanza en sí misma.

Todo estudiante está en derecho en poner en duda las enseñanzas.

Solo después de analizarlas, probarlas y ponerlas a prueba en acción, los estudiantes deberían aceptarlas y no meramente por autoridad o respeto.

El simple hecho de recibir enseñanzas de un maestro, no significa que tengas que aceptarlo como tu maestro.

Los estudiantes deberían debatir los temas y contenidos de las enseñanzas. Ponerlo todo bajo escrutinio crítico. Estudiar cada detalle, ir a las fuentes y reconstruir el recorrido hasta ellos. Debatir, conversar y aprender unos de otros. Sin embargo, los compañeros no son sus maestros ni guías. Si un estudiante sintoniza con un maestro en su Camino, con el tiempo conocerá a otro maestro igualmente cualificado y lo reconocerá como tal.

Un estudiante debe ser internamente fuerte. Ser capaz de ser autosuficiente. Para así evitar que los trastornos externos e internos, físicos y mentales, no causen innumerables problemas. Una actitud fundamental de fortaleza, mental, espiritual y física.

Con una actitud correcta, hacia sí mismo y los demás, se abandonan los lastres dañinos.

Con una visión holística, comprender que cada cosa que pase no es el único acontecimiento en la vida, hay más, bueno y malo, cuando algo sucede, sea bueno o malo, no se puede atribuir a un único factor.

Con la multiplicidad de causas y factores, esto afecta tanto a maestros como a estudiantes.

Formando parte de la enseñanza, de la transmisión del conocimiento, del recorrido del Camino, de la relación maestro-discípulo, Shitei.

Todo es igualmente importante e interdependiente.

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